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Mostrando las entradas de marzo, 2016

Oda al Sí

Hace un año exactamente, en marzo de 2015, que habría cerrado este blog por razones personales muy fuertes. En aquel entonces mi compañero fue despedido de su empleo, y la situación económica nos aplastó. Un año desde entonces, las cosas no han mejorado ni siquiera un centímetro.Su familia y mi familia se encuentran en situaciones aún mas difíciles. En fin, ese es el pan nuestro de cada día. La rabia se hizo eco de mi estado, de una tristeza cortante y desesperante. La incertidumbre nos sirvió de lumbrera por muchos meses. Esa neblina que no nos deja ver por que todas las puertas están cerradas y todas las ventanas están cerradas y es tan profundo el abismo que no importa cuanto se grite o se invoque nadie te escuchará. Pensábamos que el 2016 podría ser diferente, quería a corazón abierto creer que había esperanza, una vez más, me equivoqué.Me gustaría contar con los dedos de mi mano cuántas veces me he tropezado con un Sí. Me gustaría sentir su cotidianidad. Me gustaría de veras, pod…

Oda al NO

Mis intentos por llevar a cabo proyectos y cambios en mi vida siempre han estado matizados por los NO. ¿Qué poder tan grande tiene esta simple frase!? A veces nos alivia, nos libera, nos da la fuerza para asentar la calma, otras nos destruye,  nos hace sentir como mierda, nos recuerda que las oportunidades son tan efímeras como la vida misma.
Un No fué la respuesta de la Universidad a la que apliqué y valga decir que apliqué contra viento y marea (según el refrán), apliqué con las pocas posibilidades a mi alrededor. Contra el tiempo, contra la vida dolorosamente rutinaria. Era de esperar la respuesta. Yo lo sabía. Aún así lo hice para probarme (estúpidamente) que podía vencer todos los obstáculos y que quizás, solo quizás, el Universo vería mi esfuerzo y me daría la oportunidad.
Ha resultado en un NO bastante doloroso. Un NO que terminó de matar cualquier atisbo de sueño que se asomaba con la idea de estudiar fuera de mi País. También ha servido para restregarme en la cara que no me iré…

Un domingo productivo...

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Si algo tiene bueno la ansiedad, es la increíble fuerza que me da para hacer en un solo día, tantas cosas. Hoy la casa se quedó sin asear. Hoy no tuve salida a ninguna parte. Hoy fue día de taller. Y como me gustan las listas, mejor lo describo en una.
Hoy terminé de imprimir a mano la orden de tarjetas para West Elm (creo que no lo he compartido, pero ya van varios meses que le suplo tarjetas en linograbado).Ilustré y tomé videos cortos de un nuevo dibujo y lo compartí en mis redes sociales.Dibujé en mi libreta para el proyecto 365 dibujos (mañana con una mejor luz le tomo fotos y lo comparto en mis redes).Jugué un poco con letras (sufro de una inmensa pasión por ellas), necesito jugar, practicar más, mucho más.Al final de la tarde/noche y después de leer varios artículos y escuchar noticias sobre la violencia y el asesinato de mujeres, líderes ecologistas y turistas estudiantes. Tomé mi pequeña tableta para dibujar dos conceptos/diseños para dos carteles. Para los mismos, utilicé la…

Marasmo

Me desnudo ante el silencio  para ser marasmo  del olvido. 
Quitarse el peso de la piel para volar desde el fijo momento  de la quietud. 
Quebrarme los mordiscos que se esconden en tu boca hecha agua por tanto océano silvestre. 
Volver como se vuelve del sexo, rejuvenecida de carne y de fe para prender en fuego todos los domingos en que odié la vida. 
Marasmo es el empuje de un corazón muerto por tanto golpe de espinas y bandadas.
Dicen que los pájaros duelen en la sangre de cada mes. En la nocturna voluntad de mirarte desde la boca que mira en los aullidos cánidos del alma.
Y yo te presiento efímero en la lumbre de  Júpiter.

Marzo

Ya, el tercer mes. ¿Habrá una manera de retrasar el tiempo? Ya sé la respuesta. No le temo al tiempo, es a su falta, a su velocidad, a su engranaje invisible que nos arrolla en las buenas y en las malas.No hay mucho que decir, mas allá de lo cotidiano. Las palabras y los pensamientos que se repiten como las ruedas de los ratones enclaustrados en jaulas. Correr como si se acabara el mundo. Correr para someter los impulsos de la rebeldía. Correr para domesticar la rabia. Correr para llorar las noches. Correr para matar de cansancio los sueños imposibles o simplemente los sueños.Así llegó marzo y así también llegó mi acción. Cada mes una palabra/frase/acción me “llega”, así entre comillas, no tengo una manera lógica de explicarlo. Supongo que se llama intuición.En enero fue silencio. En febrero, paciencia. Ahora me llega “steady” (firmeza, constancia, estabilidad). Llegó en inglés, mientras me ejercito en las tardes, repito como un mantra: “correr como si se acabara el mundo”.Para contro…