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Mostrando las entradas de octubre, 2010

XXXI

Poema para tu soledad sin sonido

Multipresente. Unica.
Unico en mí. Y en la terrible soledad que  espanta toda piedra, cuando no estoy...
Unico en mi aletear sin voces de  golondrinas falsas.
Unico en la memoria de un sueño no vivido.
Unico en la agonía de un dolor mutuo y único.
Unico en ti  y en mí, desoladoramente.
Unico hasta en el mar prestado a mi silencio.
Para tu soledad desaté la distancia de tu  vida y la mía y estoy en tí, viva y multipresente.
Julia de Burgos tomado del libro: Song of the simple truth (Obra poética completa)
Y así culmino este ciclo de poesía, con la grandiosa Julia de Burgos, mujer que inspira y cada vez que la leo sus poemas me parecen nuevos, trascendentales, infinitos en su belleza. Gracias Anjelamaría por ser quien abrió este camino de poesías, Gracias Julia por concluirlo temporeramente, Gracias a todas y todos los que pasaron por aquí y se nutrió de la hermosura de las palabras.
NWPB

XXX

Si supieras...

Si supieras que mi nombre tiene signo de siglos por venir, no llamarías a mi puerta, ni te molestarías en llamarme porque no sabrías ni el día ni la hora de mis hojas secas.
Si supieras que mi sol tiene llanto de ecos cuando besa la tierra, que nado oculta en medio de las gotas del cielo, que soy pez y semilla.
Que la nada sombrea mis ojos, que soy fiesta fúnebre, fango, bolsillo…letras.
Pero la nada es un gran nombre para llenar de piedras los pétalos celestes. Si supieras, que a veces canto muy bajito,
tu nombre que se mira en los lobos del camino, y me llama desde mí ausente de estrellas.
NWPB©,2010 Poema inédito

XXIX

Mendiga voz





Y aún me atrevo a amar
el sonido de la luz en una hora muerta,
el color del tiempo en un muro abandonado.

En mi mirada lo he perdido todo.
Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.


Alejandra Pizarnik

XXVIII

Palabras

Cómo quisiera indagar los mundos de las palabras,  escaparme por ejemplo: al inframundo y descubrir sus lagunas, tocar la sombra oscura que de noche me despierta.
Morder la palabra pan, azúcar, miel y descubrir su sabor. Encontrarle la debilidad a la palabra fuerza y saber cuanta fuerza esconde la debilidad.
¡Palabras...cuanto por descubrir, cuanto por aprender!
Cómo quisiera saber si la palabra amigo, es tan amigo de verdad, si la soledad se viste de ciudades, si tanto es pronunciada porqué  está tan sola.
Preguntas, palabras
Palabras, preguntas
Me inquieta cuanto de herejía se esconde en la santidad, cuantos sueños caben en los sueños, saber si mi lenguaje  es tan  simple o complicado y voy interrogando palabras preguntas respuestas palabras
saber cuanto de amor esconde tu cuerpo tendido dulcemente sobre mi cama cuantas palabras  van d e s v a n e c i e n d o
tan sórdidamente en mis manos ...a veces tengo preguntas y llegan las palabras.
NWPB© 2010 poema inédito.

XXVII

Espergesia

Yo nací un día  que Dios estuvo enfermo. Todos saben que vivo, que soy malo; y no saben del diciembre de ese enero. Pues yo nací un día que Dios estuvo enfermo.
Hay un vacío  en mi aire metafísico que nadie ha de palpar: el claustro de un silencio que habló a flor de fuego. Yo nací un día que Dios estuvo enfermo.
Hermano, escucha, escucha... Bueno. Y que no me vaya sin llevar diciembres, sin dejar eneros. Pues yo nací un día  que Dios estuvo enfermo.
Todos saben que vivo, que mastico...Y no saben por qué en mi verso chirrían, oscuro sinsabor de féretro, luyidos vientos desenroscados de la Esfinge preguntona del Desierto.
Todos saben... Y no saben que la Luz es tísica, y la Sombra gorda... Y no saben que el misterio sintetiza... que él es la joroba musical y triste que a distancia denuncia el paso meridiano de las lindes a las Lindes.
Yo nací un día que Dios estuvo enfermo, grave.
César Vallejo Tomado del libro César Vallejo: nómina de huesos y otros poemas

XXVI

vestido

me visto de impurezas para aliviar las culebras que muerden mis dedos
el abismo es un espejo salvaje 
la luz se desviste desde mi vientre-tragaluz
sucia, de manos y pies bailo la danza de la flecha
los piquetitos duelen,  pero soy guerrera.
me visto de impurezas para renacer iluminada de estrellas
caminos antiguos cruzan en mí su poderío, pero soy guerrera
y me visto de cantos  y olvidos.

NWPB © poema inédito 2010

XXV

Muñeca rota

Tengo un par de hilos sueltos, esta herida que se abre tantas veces, por donde se cuela mi llanto de botones.
Tengo el borde desvanecido de rojos que van durmiendo, entre línea y línea el color va en fuga hacia la nada.

NWPB© 2010 poema inédito

XXIV

Corazón

Este latente corazón que gira en sí mismo como ese gran satélite o mejor aún como una dulce fruta envuelto en enredaderas de venas y capilares.
Va enrojeciendo cada fibre hasta sentir la vida en amores retozos y cuajarse dulcemente en el vientre nacido y por nacer.
Este latente corazón  es un gran saltador, saltamontes. santo de tanta humanidad, pequeño niño siempre al acecho.
Corazón que late, latente, la eternidad.

NWPB© 2010 poema inédito.

XXIII

Pies sucios


Me miro los pies y están sucios de vivir de morir de caminar por los bordes del precipicio sucios de llanto de alegría de espanto de correr a ningún lado sucios de yerba fresca de lluvia infinita de soles que tuestan y agrietan la piel de besos de rabias que mutilan de fango de hollín callejero me miro mis pies sucios y pienso… a lo mejor un día me voy para no regresar.

NWPB©2010 Poema inédito

XXII

El silencio

Qué espléndida laguna es el silencio
allá en la orilla una campana espera
pero nadie se anima a hundir un remo
en el espejo de las aguas quietas



Mario Benedetti,
tomado del libro: La vida ese paréntesis.

XXI

Bruja

Bruja porque adoro las tardes del caribe otoñal, porque amo esa luz dorada de sus horas, porque respiro el viento que golpea la cara.
Porque sazono mi té con jejibre, el café con canela, y bebo a sorbos el silencio.
Porque me acompaña un lobo. Un pájaro negro. Un caballo alado. Un serpiente que mira al revés…
Bruja porque escribo tan pequeño. Porque muerdo las palabras y las escupo en libros.
Porque mis manos enraizadas cosen en las horas nocturas línea tras línea tras línea.
Bruja porque todos voltean a verme Y yo sé que quieren preguntar mis ojos chinos o ancestrales, El tintineo de las pantallas… Los multiples collares.
Pero sobre todo bruja por llevar esta rendija que sangra en cada cuerpo. Porque este cuerpo es muchas veces mujer de siglos y de ayeres mañanas que enorejeceré.
Y dejo mi huella en la piel de tus secretos. Y los míos en cadenas que ilumina mi medio verde ojo. Y recojo hojas y raíces.
Bruja en este tiempo. Bruja en mi cuerpo. Y Bruja porque sí.
NWPB©, 2010 poema inédito

XX

Otra vez

Anoche anduve mutante por los sigilos de tu nombre y otra vez el látigo de tu presencia golpeó mi lomo, abrió, una vez más las heridas.
Pero fuí al acecho de mi lengua y cargando las piedras me lamí una vez más las cicatrices.
Cuando llegas así, con tu sola orfandad me pudres para renacer, me quemas las huellas del pasado.
Grito, soy saliva envenenada. Fantasma de tí que llegas para besarme. Y doy vueltas en mi propio eje, rumeo, murmullos que muerden el aire, el aire que trenza sus partículas.
El universo es un gran hoyo negro y voy cayendo en los arenales que bañaron sus cuerpos y yo muriendo …yo muriendo.
Pero este andar a ciegas me ha dejado el sabor de mi fuerza y ladro, todo lo que tengo que ladrar. Aúllo toda luz lunar, mis heridas lamidas, la rabia tiene nombre santo.


NWPB © 2010, poema inédito.

XIX

Portátil

es, o son: livianos y precisos
para llevar  consigo o acordarse,
que las palabras pueden aún  acompañar.

Juan Sáez Burgos tomado del libro Poemas portátiles

XVIII

Lunes

El pasadizo se nutre del desconcierto. La luz es iluminosa, feroz el techo azul que cubre el sombrero de pelos y motas.
Los caminos huelen a tristeza,  esa tristeza infinita de todos los siglos. El pasadizo, es solitario y no le temo.
Solo duele la muela, con la que mastico las nubes de polvo, la risa...
Hoy Lunes, sobre el revuelo de las horas, el tiempo es testigo inefable de las mañanas, las mañanas que me avisan las dolencias del alma.
Lunes, y el pasadizo se ilumina de todo  lo que no quiero ver.

NWPB, © 2010. poema inédito.

XVII

41
Corazón de leona  tienes a veces. Zarpa, nardo del odio, siempre floreces.
Una leona llevaré a cada día como corona.
Miguel Hernández (1910-1942) Tomado del libro: Miguel Hernández, poesía

XVI

Mi ciudad I

Caminar por tus calles, mientras el mundo duerme o se despierta de a poquito, es una fascinación incomprensible para los pájaros que van conmigo amarrados a mi cuello.
Esta ciudad, sucia y apestosa, que me enseña sus rendijas, como quien enseña el sexo abierto, es para mis ojos multicolor un florecimiento, en plena mugre.
Quien me tomó por ausente cuando el borde de mis pies miraba el vacío perenne del exilio.
Quien me brindó una cueva por casa, llena de espíritus alegres, vencedores del tiempo y del siglo.
Caminar por tus calles es mi refugio, para la soledad absorta de tantaalma en huída.

NWPB© 2010 Poema inédito, para mi ciudad…Viejo San Juan

XV

Un simple día

Tras las huellas de tí,
voy hurgando los soles
que miran desde las hojas,
raras hojas de verdes infinitos.


Camino con los ojos en direcciones
múltiples, para no perder los detalles minúsculos
de tus raíces celestes.


La luz la bebo a sorbos
sedienta de claridades, mastico también
las nubes que se cuelan por las rendijas.


Mi vaso es una galaxia,
que gota a gota ilumina mis labios.
Y así voy, surcando espirales en cada
charco de agua, en cada vasija, en cada vaso.


Andariega de eclipses, voy
esparciendo las células para buscarte,
simple, tan simple en un día normal…
cotidiano




NWPB©
2010, poema inédito.

XIV

Canción de siempre

Puse, sobre la poesía, mi bandera y mi pistola, y tal hizo mi alma sola su vela de armas un día.
Hice del bosque castillo. Logré, con su hoja dorada, tocara mi hombro la espada de un relámpago amarillo.
Me abrí el brazo para ver juntas mi sangre y mi estrella. Aún siento la luz aquella por mis adentros correr.

Juan Antonio Corretjer, Poeta Nacional  Tomado del libro: Obra Poética

XIII

Sin título*

Boca abajo y en cuclillas escarbo la tierra para esconderme allá, en raíces firmes y equidistantes de la razón.
Efímera voluntad del bien, escupo dolores y juegos.
Tiernita la voz huye del misterio. Pero este malabarismo de mí,  pisa cuantas veces la cuerda en donde se mecen las manos y mis pájaros.
Me han dicho que el corazón cayó rojizo.

NWPB ©2010 Poema del libro de artista: Malabarismo*

XII

Hojas...

Porque en mi sueño de hojas...he amado. Y he crecido corazón de rojas venas palpitantes. Y he sido maraña de cosas, fibras, hilo, sombras.
Y he despertado con la ensoñación lúcida de rastros terrenales por éstas grietas que se abren en esta piel verde olivo que soy.
Entonces transpiré verde, mucho verde para mis ojos tierra. Para este lodozal que abunda bajo la planta de mis pies.
Planta...y yo quiero ser hoja para sentir el temblor del viento. Y nutrirme gota a gota del rocío madrugador.
Pero en cada gota de agua, en cada agua hecha gota se esconde la fiebre multicolor de mis instintos, los que guardo celosamente bajo la luz de los párpados que se fueron hechos estrella y desde ella el sueño de ser
simplemente hoja.

NWPB © 2009 Poema del libro de artista, Hojas... edición miniatura de 8 ejemplares


XI

Para mi corazón...

Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas. Desde mi boca llegará hasta el cielo lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en tí la ilusión de cada día. Llegas como el rocío a las corolas. Socavas el horizonte con tu ausencia. Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento como los pinos y como los mástiles. Como ellos eres alta y taciturna. Y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un viejo camino. Te pueblan ecos y voces nostálgicas. Yo desperté y a veces emigran y huyen pájaros que dormían en tu alma.
Pablo Neruda (Chile 1904-1973) Tomado del libro: Todo el amor, antología

X

El día

El día me despierta confusa, llena de palabras que no pudieron dormir.
Un saludo al jabón, a la ducha húmeda y hongueada... se parece a mí, túnel penumbroso de mis piernas.
El día, ese látigo continuo que hostiga nuestra vida,  se carga porque no hay remedio.
No es posible el abandono del aire en nuestras fauces, no es posible la sordera recalcitrante de un silencio único.
Eso, sería rendición a la nada, a la inmovilidad de unos  pies en movimiento.
El día es esa otra ventana, ese par de visiones por ocurrir. La ilusión de una historia anunciada en libros innombrables, porque la línea que nos sigue va escondida debajo de nuestras huellas.
El día...esa sensación de novedad.

NWPB ©, poema inédito. junio 2002, esta versión ha sido corregida hoy 10-10-10

IX

Las dos

Yo, el negativo. Tú, el positivo.
Yo, la noche. Tú, el día.
Tú, la santidad. Yo, la herejía.
Tú, la mentira. Yo, el silencio.
Tú, la opulencia. Yo, la sencillez.
Tú, los sueños. Yo, el pesimismo.
Y así, la diferencia se presenta como espejo lleno de manchas viejas, de hongos y de moho.
El espejo en el que las dos nos vemos, desde el momento en que cruzaste la línea para caminar mi camino.

NWPB© 2010 Tomado del libro de artista: Un intento de palabra, edición de 4 ejemplares.

VIII

Paz
De todas las palomas hubo una que se fué por el mundo. Todavía sigue girando alrededor del sol al compás de la tierra. Vuelo sin dueño, siempre amenazado. Volverá alguna vez al viejo palomar de donde salió un día?

Rafael Alberti (1902-1999) Tomado del libro: Rafael Alberti antología ­

VII

Cansancio

Si éstos cansancios fueran solo paisajes del sueño que se acumulan en mi espalda. Sería un parque florecido de pétalos al aire.
Pero éstos cansancios son las cicatrices del tiempo surcando en lo profundo la sed de vivir.
Vivir, siempre es un recuerdo tan grato y tan amado.
Vivir, siempre es un recuerdo tan presente y tan pasado.
Este cansancio mío me decora los nódulos de las manos y me convierto en ramas de grafito para dibujar las hojas, las siempre hojas ocultas del pensamiento.
Dolerme la espalda es cargarte en las memorias la rabia y el coraje. Este peso tiene cara de ayeres en suspenso, tiene sonidos del paisaje.
Cuando me tiro de bruces al descanso, soy un saco de huesos carcomidos por los gusanos del sueño.

NWPB, 2010 poema inédito

VI

Callejón sin salida
Ya sé que no hay salida, pero dejad que siga por aquí. No me pidáis que vuelva. Se han clavado mis ojos y mi carne, y no puedo volver. Y no puedo volver.
Ya no me gritéis más que no hay salida creyendo que no oigo, que no entiendo. Vuestras  voces tropiezan en mi costra y se caen como cáscaras y las piso al andar.
Avanzo alegre y sola con la exacta mañana por el camino mío que he encontrado aunque no haya salida.

Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925-Madrid-2000) tomado del libro Poemas

V

Vencer
Para vencer el miedo he tenido que mirarlo de frente, dejar que su mordida penetre, invada mis pies como la tierra.
Para llorar tu recuerdo he vaciado los baúles, arrancado las margaritas comerme las espinas. Aún así no dejo de llorarte en la risa.
Si este espíritu que arropa mi pelo con tanta hebra tejida de sueños y mañanas, trenzados a mi cara de fantasma enmudecido, fuera de nubes.
Llamaría tu nombre bonito, desde los cascabeles tiernos de semillas y frutas. Te diría sol que alumbras. Lobito mío.
Pero este cuerpo que llora la leche que no dará, se razga la piel hasta los huesos, ensartando capilares y agujas para coser el silencio.
Vencer, entonces, es el artilugio de las sombras.

NWPB 2010, poema inédito.

IV

Encargo
No me des tregua, no me perdones nunca. Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz! Entonces ganaré mi reino, naceré lentamente. No me pierdas como una música fácil, no seas caricia, ni guante;
tállame como un sílex, desespérame. Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dalos. Ven a mí con tu cólera seca de fósforo y escamas. Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces. No me importa ignorarte en pleno día, saber que juegas cara al sol y al hombre. Compártelo.
Yo te pido la cruel ceremonia del tajo, lo que nadie te pide: las espinas hasta el hueso. Arráncame esta cara infame, oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.
París, 1951/1952
Julio Cortázar,  del libro antológico: Algunos pameos y otros prosemas

III

Mi religión
Mi religión es etérea, inundada de mar embravecido,  es oscura, blanca, ligera, se riega llena de hojas y  anda a cuatro patas en los perdidos rincones del mundo. 
Mi religión pasa hambre, sed de venganza,   aúllos bajo la luna iluminada.  Tiene aspereza de árbol, tersura de alas.  Se tizne de impresiones, habla líneas finitas,  se esconde en el papel.
Se convierte en libro, en ánima, en ruego.  Llora los mundos circundantes, vive al borde de las piedras,  te lame las heridas.

Mi religión es un canto de pájaros silvestres,  tiene ritmo de tambores ancestrales, pinta mi estrella en la frente y  se ríe suave y triste.
Mi religión no me pide ni santo ni santa, ni humanos a diestra y siniestra.  Solo me pide el camino, el rezo blasfemo de las horas, la lluvia,  el sol, la nada, el refugio mismo de las galaxias. 
Mi religión tiene síntomas de universo, de pie cansado en la subida  de los rastros de vida que voy dejando, en las palabras perdidas.
Para creer me quitaron la sangre, me hirvieron la f…

II

Balanza
La noche quieta siempre. El día va y viene.
La noche muerta y alta. El día con un ala.
La noche sobre espejos y el día bajo el viento.

Federico García Lorca (1898 Granada - 19 agosto 1936) Tomado del libro: Romances y canciones

Comienzo con: Anjela María Dávila

Mal de amores uno:
perra tristeza:
por más azul que traigas- a veces me violenta tu más sutil acoso. pero mientras  me bebo a cielos la alegría; saboreo la entraña en su risa; en el fondo del saco más molesto rebusco a ver si hallo. guardo chispas, cocuyos  para comerme a voces la sombra cuando pueda- porque es que no se puede; definitivamente: no se puede.


Anjela María Dávila (21 de febrero 1944-8 de julio 2003) poema del libro póstumo: La Querencia.

Palabras sueltas...

Octubre llegó  y cuento los días en la espera rutinaria. Muchos pensamientos revueltos y un reordenamiento de mis emociones y acciones a consideración. Estoy en un círculo silencioso y privado, necesario para mis meditaciones personales. Este mes se perfila tortuoso, difícil, con mucho trabajo. Con todos mis sentidos alerta, tratando de no perder el control y tratando sobre todo de no dejarme vencer. En todo este tiempo de silencios y trabajo consumidor de ideas y buenas emociones he confirmado algo que ya sabía pero no quería aceptarlo del todo. No esperar nada de nadie es la primera lección que se me marcó en la piel. La ayuda que necesito viene únicamente de mí y esto me ha hecho fuerte, me hace fuerte y me seguirá haciendo fuerte. Muchas son las lecciones que faltan por aprender, mucho que ayudarme. Mucho que seguir, en este camino en el cual la única mano dispuesta a levantarme cuando me caigo es la mía. Y así desde este postulado tan claro como el agua declaro mi triunfo.  Por es…