18 de enero de 2017

poema para el papel

que la poesía 
te pinte de estrellas y
dibujes infinitos cubiertos de grafito. 

ilustrame el sonido que se escapa 
aún en el alma casi transparente 
de un papel nuevo. 

ilustrame 
ilustrame
ilustrame 

13 de enero de 2017

9:00

Hay dolores que tienen memoria 
como el golpe de la luz sobre mi cosmos. 

En este cuerpo tan habitado de células y organismos, aquí somos un enjambre multicolor. 

Aquí somos una multitud en duelo. 

12 de enero de 2017

Descubrir y fluir

En el último mes del 2016, muy tímidamente, unos pequeños comienzos germinaron a la vida. Si la palabra: gracias fue la que al final prevaleció como elemento de aprendizaje. Para este año nuevo y presente hay dos palabras que han comenzado a guiarme: fluir y descubrir. 

Aunque quisiera poder descubrir otros lugares y culturas, viajar, salir de la rutina aburrida de todos los días (imposible para mí en éstos momentos). Descubrir se me presenta cómo un espejo astral para viajar al interior de mis oscuridades y esperar el desenvolvimiento de mi mente creativa (ya bastante inquieta). Descubrir cómo puedo hacer las cosas, cómo puedo ir documentando mi destrucción y mi construcción (dos elementos de continuidad en mi lenguaje y proyectos). 

Y para poder descubrir lo incierto no hay otra cosa que fluir. Nada fácil. Puede ser complicado muchas veces, doloroso otras. Fluir es la domesticación de la rabia y el desconcierto. A veces sucede con naturalidad y otras no hay remedio. Así es que, en mi pensamiento, una cosa te lleva a la otra. Y para poder fluir, he realizado una breve listilla, dividida de la siguiente manera.

Continuidad y desarrollo:
Todavía  no sé cómo organizar mi súper limitado tiempo, pero espero seguir dándole continuidad a mis diseños dentro de la joyería creativa, ilustraciones, arte y pintura. 

🔹Fashion Monday - Comenzó como algo sencillo y tímido. Para mí, para ir retomando poco a poco y sin prisa mi pasión por el diseño de joyería creativa, el diseño de accesorios y moda, el styling y la fotografía. Todo está conectado y unas dependen de las otras. 
🔹Society 6 - Desde hacía un tiempo que estaba inactiva pero ahora cada semana añado uno o dos diseños/ilustraciones para convertirlos en accesorios de casa y de uso personal. Las ventas han comenzado a fluir , poco a poco. La calidad de sus productos es extraordinaria y el tiempo en procesar es relativamente rápido. 
🔹Etsy - Debo continuar con mejorar la apariencia de los productos. Seguir usando los "mockups" para lograr una presentación profesional. Hacer una evaluación de lo que se vende y lo que no para eliminarlo (ya he comenzado), quiero productos de calidad y no cantidad. Por suerte mi tienda está lo bastante presentable, solo algunos ajustes y listo. 
🔹Patreon - Aunque es un poco lento y requiere un gran esfuerzo. Vale la pena seguir con esta red social que a su vez te permite lograr ingresos como artista y diseñadora. Tengo varios planes para Patreon y espero verlos crecer para fin de año. 

Lo nuevo:
 Desde hace un tiempo vengo desarrollando algunas cosas nuevas. 

🔹Floresta Moon - Mi marca de diseño de camisetas y vestuarios, que incluye, diseños para los peques. Está en pausa, pero no por mucho tiempo. Tengo planes a largo plazo para este proyecto. Es mi proyecto de la infancia. De niña soñaba con ser diseñadora de modas. 
🔹Diseños de patrones y bufandas - Si todo sale bien para marzo espero recibir las primeras muestras de este accesorio (uno de mis favoritos). Desde que comenzó el año he estado trabajando en patrones con el programa Krita. Casi en estado meditativo, yo le digo mi estado zen samurai. 

Quizás se me quede alguna cosa pero eso es hasta ahora mi agenda para fluir en este año. Para fluir y descubrir. Ya veremos. Ya les iré contando. 

11 de enero de 2017

Descubrir

Una de las cosas que más me deprime es no poder crear, aún, un modelo de trabajo creativo que me permita vivir de mis diseños y proyectos creativos. Y cuando repaso mis años productivos (pasados y presentes) una terrible verdad se aparece: No estoy lista. Y eso lo sé de sobra. Las razones tienen que ver mucho con la dinámica, las circunstancias y el desarrollo en donde vivo. 

Hace poco hablaba con una amiga sobre las razones por las que se tuvo que ir del país (ella y millares más) y esto me llevó a escribir este post (no, no es queja, son las razones por las cuales quizás también tenga que partir). Yo estoy en espera de una respuesta positiva (es la que necesito y deseo) por parte de la universidad a la que solicité una vez más. Ya veremos. 

En el pasado mi tiempo se diluía entre la Uni y mi trabajo part-time que se convertía en full-time durante las vacaciones de verano. O sea, llevo trabajando desde muy joven sin haber tenido nunca vacaciones. Eso lo hace la pobreza. Desde mis diecitantos todo lo que he hecho ha sido por esfuerzo propio, de ahí mi inquebrantable independencia e individualidad. 

Ahora, en mi presente, eso no ha cambiado mucho. La verdad es que nada ha cambiado, excepto que ya no estoy en la Uni. 

Mis tristezas, desconciertos y frustraciones no son de ahora ni tampoco son quejas vacías. Son un arrastre que llevo conmigo, como una marca en la piel. Son el quiebre de un sueño que nunca se dio. 

He leído tanto, he soñado mucho, he abierto mi corazón y mi mente a historias de éxito, de consejos, de cuentos amorosos sobre cómo vivir y realizar tu sueño. En la mayoría hay un detalle, quizás dos,  que he tomado muy en cuenta: localidad y marido o esposa. 

Localidad:
Las historias de éxito se realizan en lugares dónde medianamente hay opciones, hay espacios que promueven las posibilidades, hay una mente abierta, una mejor predisposición a lograr, aunque sea, pequeñas cosas. En fin, que las cosas funcionan. 

Marido/Esposa:
Este es el detalle del que pocas o ninguna persona habla cuando de contar su historia de éxito se trata. En el 95% de las historias, hay un compañero o compañera con una gran estabilidad económica. Esto hace una diferencia enorme. Casi nadie lo menciona. Claro, es más romántico la ilusión de crear y vivir tu sueño por sí mismo. Pero no es honesto. No es lo mismo crear y construir un sueño si estás solo o sola, si tienes deficiencias económicas, si tienes que trabajar más de 40 horas a la semana para sostener tu hogar. No me mal interpreten, es solo que me gustaría leer e inspirarme con una historia de éxito que sea real. 

Quizás algún día, esa historia, sea la mía. Y no lo digo cínicamente. Lo digo como algo que quiero hacer y descubrir. Y esto viene porque estoy hiper harta de todos mis fracasos, de no tener nunca dinero por más que ahorre. De trabajar y trabajar y trabajar y trabajar como si no tuviera otra cosa que hacer en esta vida. Estoy vacía de sueños por que los que tenía han muerto de hastío y desconcierto. Estoy cansada de estar cansada. De tratar y tratar y tratar y tratar para que todo se quede en la gaveta rota y vieja de los proyectos que nunca serán. 

Lo peor es que no veo por dónde va el camino y en el transcurso me he perdido cada vez. Y cada vez quiero creer. Y cada vez se me hace más difícil. 

Pero no quiero terminar este post con el pesimismo que algunos consideran que tengo. Soy una persona optimista, que intenta las cosas una y otra vez y otra vez. Qué cree que se rinde y a veces si, pero luego se me pasa, lo pienso, le doy vueltas y una vez más a la carga. Y como soy tan terca como el carnero de mi signo, escribí un breve texto de lo que quiero hacer, darle continuidad y descifrar cómo puedo seguir buscando el sueño de vivir de mi proyecto creativo. 

Este año quiero descubrir y fluir. 




10 de enero de 2017

Un nuevo año...


Ya, así tan rápido, van 10 días del nuevo año. 10 días. Es una locura pensar en el tiempo. 

El nuevo año llegó como de costumbre, con la usual algarabía de petardos y fuegos artificiales. No lo recibí. A eso de las 11:44 apagué todas las luces y me acosté acompañada de Netflix. A mucha gente le puede parecer patético. A más de uno la vida le cambió. A más de uno todo le será igual. 

No pude evitar la terrible melancolía. La tristeza infinita. La imagen de la gente y animales que viven en la calle. 

Fue obvio, la hora de las manecillas del reloj. Me levanté y me senté al lado de mis pájaros, el estruendo los pone nerviosos. Y así, llegó mi 2017, sumergida en la más absoluta penumbra. Pasados lo 30 minutos del estruendo me volví a acostar y dormir. 

Por supuesto que me habría gustado celebrar. Ponerme ropa nueva y zapatos, beber champán, reír hasta que las arrugas se confundieran en mi rostro, abrazar y festejar con amigas y amigos, familiares, desconocidos.  Pero nací para la oscuridad.  

No tengo grandes expectativas. Si algo me enseñó, con lágrima y dolor, el 2016 fue a no tener expectativas. La lección que nunca aprendo. Lo irónico es que aún así, sí quiero tenerlas, ya ven, se me da bien fácil chocar con la misma piedra. 

En cambio, sentí darle rienda a mi poesía, o mejor dicho, a mi apalabrada nostalgia. Volver al recurso de escribir en el idioma que solo entiendo y que es muy mío. Sin importarme a quien le parece y a quien no. Volver a mi espacio íntimo, a mis quejas quejumbrosas de galaxias y de imágenes que hablan desde mi y para mí. Eso fue y es bonito. Y si voy a enumerar algo con lo que me proponga para esta ilusión de comienzo, pues que sea con la posibilidad mágica de la poesía. 

Así, me dejé curar poquito a poco. Y así espero seguir curándome. Para la tristeza el mejor antídoto es la poesía. 

De aquí en adelante mi actividad será fluir. 

10:48

mi vientre vacío 
lleno de terquedades 
siempre hizo lo que le dio la gana. 
-como habitar todas las pequeñas muertes y soledades-

9 de enero de 2017

7 de enero de 2017

7:59

enumerar
es darle forma 
al lecho de pieles
que se juntan debajo
de fibras y huesos 
para obligarnos a creer 
en dios.