Gracias a mi familia por la cena exquisita, por el amor, por la risa y enseñarme las mejores cosas de mí y de ustedes. Muy orgullosa de dónde soy, por ello sé quién soy y lo que quiero! Gracias por hacerme olvidar por unas horas la rutina de la soledad y la ciudad. Gracias por las lecciones!!!
26 de diciembre de 2009
21 de diciembre de 2009
Vamos a andar...
para llegar a la vida! (estribillo de una canción de Silvio Rodríguez), pueden ver más caminantes en el lenteojo.
19 de diciembre de 2009
Ana Becciu
"Soy deliberada en mí, el recuerdo pertinente, la evaporación de mí cuando me hago recuerdo, imagen sola, ardentosa de a ratos, vegetativa otros, persiguiendo trazos casi siempre. La imagen de mí chisporrotea y sus luces lanzadas a una nada muy sola, serán apisonadas por la sombra de los otros, otros días, más adelante, más allá, en el futuro todavía tan cierto, tan cuerpo, que me veo ser la que soy en ésa que va a ser, la pura en sí lanzada a lo muy solo de las otras?"
Del libro: Ronda de noche, Ana Becciu
17 de diciembre de 2009
Dar Gracias...
Cuando una es apenas chiquilina una de las lecciones que todo el mundo se encarga que tu aprendas es a dar las gracias. Después de un detalle, un regalo, un vaso de agua venía el toquecito por la cabeza y la frase de – como se dice?- y una cabizbaja repetía en voz baja o medio baja -gracias-. Hoy muchos años después y tras una larga jornada de lecciones, aprendizajes y modales decir gracias es muy importante para mí, no solo por lo educativo y civilizado sino por el impacto emocional que crea en el otro ser que las recibe.
Tal vez en algún momento se me haya olvidado darlas y creanme no ha sido a propósito y cuando me he acordado me he sentido muy, muy mal. A veces las doy sin cesar, repetidas veces por si no las he dado o la persona no las escuchó. Mi reflexión viene porque una compañera de trabajo se retira después de 30 años de servicio y sacrificios. No pude evitar pensar que esta señora le dió sus mejores años, su juventud, belleza, ánimo y compromiso a una Institución que fué basicamente su único lugar de trabajo. Sus hijos nacieron y con el tiempo los nietos, llegaron l@s amig@s y muchos se fueron a otros centros de trabajo y a dormir la muerte que nos tocará en algún momento. Muchos son los pensamientos de este episodio tan común en las sociedades laborales. Todos los días alguien se retira o se jubila (la mamá de un amigo decía que ahora estaba jubilosa y de hecho ella hizo de este evento un proyecto de paz y amor). Sentí imprimir uno de mis grabados y con una pantallas le agradecí su trayectoria y su conocimiento, su responsabilidad y dignidad inamovibles. No la ví, se lo dejé sobre su escritorio (por no llorar porque mi sinusitis se complicaría). Pero lo importante es si alguien más le agradeció sus tantos años de servicio? Creo que no. Y pienso en lo importante de agradecer siempre esa lealtad y sacrificio. Dar las gracias no solo nos hace mejores seres humanos, mas civilizados sino que ocurre un acto de amor y de respeto. Ese amor y respeto que se está perdiendo cada día en nuestra sociedad. Enrique dice siempre que soy demasiado educada, siempre sonrío y doy las gracias. Yo respondo que lo hago porque soy así y por mí, sí por mí, porque no me puedo permitir perder el respeto, la civilización, la cortesía no porque a veces no me deje llevar y suelte una sarta de palabras poco civilizadas, sino porque no me quiero perder y ser como los demás. Hay que agradecer, hay que respetar, hay que dar amor. Esto ustedes dirán ay sí que fácil, ni que fuera santa x de las lomas (por decir algo). No es tan fácil, eso se aprende y mis abuelos que eran unos jíbaros pobres de Lajas nunca dejaron de agradecer cuando lo tenían que hacer, esa pobreza no les limitó la cortesía ni la educación, al contrario tenían mucho amor que dar y esa lección me seguirá hasta el fin de mis días y procuro pasarla cada vez que agradezco a alguien su cortesía para conmigo.
Si alguna vez alguien entiende que no le dí las gracias, pido perdón y las doy muy gustosamente: Gracias, muchas Gracias.
15 de diciembre de 2009
Las historias de Diana
Me ronda un nuevo proyecto, otro más de los que nacen y mueren en mi cabeza. No mueren así no más, sino que hibernan en un estado latente esperando por la mutación-acción. Mi Diana me está pidiendo tiempo, acción, vida, visiones y yo la estoy escuchando, sus murmullos me acarician los oídos.
La idea se está gestando en mi burbuja de pensamientos. No diré nada concreto aún, tal vez en un par de meses todo dependerá de Diana. Lo que sé es que quiere contar sus historias, las por venir, las no escritas, las cotidianas, las sencillas. Mis lecciones me están hablando y yo las aprendo. Pensar más en mí, es una de ellas, pensar más en mí suena egoísta y eso es lo que haré. Me permitiré ayudarme, quererme, escucharme.
14 de diciembre de 2009
Ejercicios llenos de amor...
por:
Toshi
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desde mis cuadernos...,
handmade book,
mi arte...libros de artista
Habla...
Siempre hay palabras que decir no importa si es en papel o en voces. Aunque el silencio permanezca, detrás se encuentran las palabras...muy necesarias para la cura. Y tú, puedes hablar?...habla.
12 de diciembre de 2009
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