24 de febrero de 2017

lo invisible...

amo lo invisible
la grieta frágil 
de los cuerpos rotos 

cuerpos...
como si de un mundo
se tratara lo habitable 

es la nube voluble
que voltea apenas en la
transparencia que contamina 
mis ojos 

éstos ojos de no mirarte en los jamases 
éstos ojos adheridos al dibujo
misterioso
simple
fugaz
de un diamante
conformado 
por estrellas 
cada noche 

           🔹

🔹                🔹 

          🔹

lo invisible...
aún quedan grietas 
que amar
                                    aún 
hay que conformar
la vida 
de un
cuerpo
dibujado 
en los ojos
de la transparencia 
adolorida
desde 
los mundos 
desechos 
por 
la 

i
n
a
g
o
t
a
b
l
e

fuerza
de la grieta apenas habitable. 

NWPB ©

21 de febrero de 2017

Los días...


• Últimamente estoy empezando a odiar los días bonitos. Porque duelen cómo la estilla de madera enterrada en la carne. 

• También la belleza puede ser asesina. 

• El reloj ya no tiene horas. Todo es lo mismo. No importa si es 9:29 am o si es 11:01 pm. 

• Mientras más esperas por algo más lento y lejano está todo. 

• Cuántas veces tendré que perderme para volver. 

• Los días de sol, los días de lluvia, los días, me trago los días uno igual al otro, el otro igual al siguiente. 

• Es difícil volver, cuando todo está perdido. 

17 de febrero de 2017

Propósitos



Esta ilustración es una de las primeras que realicé “profesionalmente” en el 2013, hace cuatros años ya, y sigue siendo una de las imágenes que más impacta al público cuando la vé, sobre todo en persona. En etsy, siempre es una de las que viaja, si pudiera localizar sus viajes en un mapa del mundo (algún haré esta idea) me daría cuenta que su “polen” se ha esparcido por muchos lugares.

 

La hice como un homenaje a las diosas, en singular y en plural, en especial a la diosa de las flores (Xochi). En aquel tiempo buscaba desesperadamente un camino, un “algo” que me ayudara a salir de uno de los tantos episodios de depresión que he padecido a lo largo de mi vida. Sin lugar a dudas soy miembro honorario del club de las chicas tristes y no, no lo digo con orgullo.

 

Las flores, a pesar del odio que algunas feministas le tienen (ya sus razones tendrán), son el elemento natural qué más se asemeja a nuestro sexo. Criaturas que dan vida, que dan alimento, que brindan belleza, sobrevivientes y capaces de la adaptación mas ruda para lograr su propósito en la vida natural y terrestre. A veces me pregunto, cuántas flores galácticas estarán germinando en el universo…

 

Pero lo importante para mí es el propósito. La pregunta que me aborda constantemente. La duda y la expectativa. El cuestionamiento que surge en los momentos en que dudo de todo y de todos. Supongo que no soy la excepción y que  en el mundo de la historia del arte, hombres y mujeres, sobre todo mujeres artistas, han tenido que luchar consigo mismas y con los demás, sobre cuál es su propósito en la vida y en su camino.

 

La sociedad nos tatuó muy bien la idea en la piel del pensamiento que nuestro propósito es tener hijos, tener marido, limpiar la casa. Pero siempre me he negado a tragarme ese cuento: por eso no tengo hijos ni estoy casada “oficialmente”. Hay algo mucho más profundo que tiene que ver, no con el rol de la tradicional mujer, sino más bien con la mujer que tiene inquietudes y curiosidad por saber, por educarse a toda costa. Mi “trauma” es que a veces sucumbo a la duda. Y me pregunto si de verdad soy artista, si podré algún día abandonar este ser que me habita, este ser creativo, inquieto, curioso, prolífico porque no puede callar el rumor de sus manos ni de su mente.

 

Hace un tiempo (varios años), escribí mi “art statement” y lo publiqué y lo imprimí y quise aprendermelo para reconocer en mí a la artista y así brindarle al público una imagen de como quería que me vieran o reconocieran (algo así como un producto?). Pero algo no se sintió bien dentro de mí. Lo escribí con el corazón. Lo escribí con la vida. Aún así no me sentí bien. Comencé a sentir ansiedad, y comencé a sentirme mal, que por más hermosas y transparentes que habían sido mis palabras, sentía como una camisa de fuerza trataba de domesticar mi ser evolutivo e imperfecto y de allí nació el miedo a fallarme y a fallarle a otra gente.

 

Desde entonces, he procurado liberarme de “todo tipo de art statements”. Y sí, hay cosas en las que creo y en las que procuro, pero siempre ante el espejo de mi imperfección y evolución, procurando la libertad de los sentimientos. Confieso, que la búsqueda de mi propósito dentro de este camino creativo, me ha llevado muchas veces a compararme con otras personas creativas. Siempre mirando bajo la lupa del desprecio mi propio camino. Y frases como: -“No soy lo suficientemente artista por que no tengo un próposito en la vida, porque no tuve una visión angelical que guió mi camino, porque también he llegado a pensar profundamente que a la gente no le gusta lo que hago, soy menos artista por no saber qué es lo que quiero lograr, porque no sé qué es lo que celebra mi trabajo, la imagen, la poesía”. Me han llevado a preguntas muy lastimosas: - Porqué ilustro, dibujo, diseño, creo, si al final no sé el mensaje que hay en todo esto? Y ¿de verdad necesito un mensaje? ¿de verdad necesito encontrarlo? ¿de verdad esta prisa por hacer y esta obsesión por la creación está ligada al propósito o falta del mismo en la vida? 

 

Quizás todo este delirio viene por mi drama para las cosas, demasiados sentimientos y nervios. Quizás es la ansiedad que me abruma últimamente y no me deja ver ni ser. Quizás, es una tontería, una niñería de mi parte. Pero, en la más honesta de las confesiones, esta madeja de pensamientos viene después de un encuentro con el público. Suelo interrogarme de manera severa. Mi trabajo ha recibido muchos halagos, muchos y también comentarios despreciativos, ante éstos, la humanidad me invade y pienso que eso está bien también. Me pone en la perspectiva que el arte y la creación contienen razgos muy personales, profundos y variados y que no le tengo que gustar a todo el mundo. Quizás es que mi camino es muy nuevo y todavía me faltan lecciones por aprender.

 

Y desde que decidí que documentaría mis destrucciones y construcciones, es que existen escritos como éste, para ampararme a mi humanidad imperfecta. Para leerme. Para tratar de buscar las respuestas perdidas o ausentes. Para crecer. Para no tener miedo de expresarme, para aferrarme de alguna manera, a mi voluntad de crecer y aprender. Porque creo que es bueno vivir en la pregunta, es necesario cuestionarme y mirarme los adentros para entenderlos. Porque no conozco otra manera de conectar con las ideas. Y otra vez, repetirlo muchas veces, para no tener miedo de mi camino y mi proceso creativo.

 





6 de febrero de 2017

Otra vez el azul...

A veces y con frecuencia mi ansiedad se toma la potestad de invadirme y me inyecta con la urgencia obsesiva de saber las cosas, es ahí que pierdo el control de mi balance. Esto no es nada nuevo. Pero es ahora que lo veo con claridad. Simplemente que me toma desprevenida y ya saben el resto. 

No duermo bien. Casi nunca. Hay muchos espíritus cerca. Y mis sentidos lo saben y se anticipan. Pero eso es otro cuento. 

En éstos momentos mi ansiedad tiene nombre o más bien procedencia: la incertidumbre. 

Esperar para mí es un suplicio. Sobre todo el tipo de espera que tiene que ver con mis planes y futuro inmediato. Espero por la respuesta de la Universidad en EU. De ahí sabré qué hacer y qué no haré. Es un cambio dramático, cualquiera de las opciones: si es sí o si es no. Ya a éstas alturas no sé cuál es peor. La situación política  en EU me tiene también envuelta en un gran nerviosismo, el perfecto detonante para mi ansiedad. 

Sé que debo ser paciente y esperar. La respuesta ya llegará cuando sea el momento. Y es en ese momento que tomaré las riendas de mis decisiones. 

Lo veo todo muy claro y aún así me cuesta mantener el control de mi ansiedad y depresión. Al menos lo estoy escribiendo. Lo verbalizo y me libero. Algún día, miraré y repasaré éstos cuadernos de mi construcción y destrucción y me echaré a reír. Por ahora solo escribo para sanar y documentar desde este pedazo de vida.  

Marzo parece ser el mes en que todo pasará. Creo que ya para esa fecha sabré qué nuevos caminos, si alguno, me esperan. 

A veces tengo miedo de envejecer prematuramente y morir sin haber logrado nada en mi vida. A veces pienso que nunca saldré de este círculo vacío. A veces por más feliz que quiera estar, el sentimiento de abandono me sobresalta. 
A veces los pensamientos cruzan por mi cabeza a mil por segundo. A veces veo el mar y quiero huir con él. 

Siempre tengo la sensación de estar en una competencia, en la cuál no importa los esfuerzos que haga, voy a perder. Es algo que no entiendo. Siempre pienso que el tiempo no me dará, que necesito como una urgencia de vida o muerte, estar haciendo algo. Creo que por eso soy tan prolífica. Mi cabeza necesita ocuparse de tantas cosas. 

Necesito tiempo y como no lo tengo, pienso que nunca lo tendré. Me siento cansada, muy cansada. Ojalá y tuviera el derecho de tener una pequeña vacación. 

Ojalá...

Ayer, en más de 36 días de no hacerlo, pinté con mis acuarelas. Y ha sido un gran placer mezclar el agua y el color. Ayer comenzó de nuevo mi periodo Azul. 


5 de febrero de 2017

Febrero blues...

Foto por NWPB, nubes
Tal parece, que mi espíritu es azul. Del azul profundo y oscuro. Del azul que nace en el punto donde no hay luz, que en realidad la hay, pero aún no llega. Azul profundo. Azul celeste y galáctico. Azul indigo. Azul.

Para qué andar con rodeos. 

Ya no voy a ocultar más el lado oscuro de mi cabeza. No tengo porqué. Acepto mis ansiedades, mis neuras, mis profundas tristezas. 

Enero fué lento y rápido a la misma vez. Y así llegó febrero. A pesar de todos mis azules, estoy tratando de mantenerme en el plan, al menos mientras pueda. Hoy por primera vez en el año me he sentado a hacer joyería. Sigo con mis patrones y actualizando mi tienda Etsy. En marzo (o abril), cuando lleguen las bufandas tengo la idea y la intención de rescatar el "newsletter" para promocionar y compartir mis proyectos. 

Otro proyecto que apenas comienzo es a intentar, una vez más, el compartir mis procesos en pequeños videos, desde Patreon.

Por ahora no quiero ni escribir ni nada. Pero no me puedo dar el lujo de la nada, así es que lo de escribir, ya veremos. Por éstos días, mucha música, casi obsesivamente. Para curar. Para volver.

Hasta pronto.


18 de enero de 2017

poema para el papel

que la poesía 
te pinte de estrellas y
dibujes infinitos cubiertos de grafito. 

ilustrame el sonido que se escapa 
aún en el alma casi transparente 
de un papel nuevo. 

ilustrame 
ilustrame
ilustrame 

13 de enero de 2017

9:00

Hay dolores que tienen memoria 
como el golpe de la luz sobre mi cosmos. 

En este cuerpo tan habitado de células y organismos, aquí somos un enjambre multicolor. 

Aquí somos una multitud en duelo.